EL AUTÉNTICO JABÓN

Una gran historia al descubierto

La saponificación

Los jabones Capricho de Luna se elaboran de forma artesana a través de la saponificación en frío, que garantiza la máxima preservación de las propiedades de sus  ingredients.

 

Durante este proceso, reaccionan los aceites y las grasas escogidos con el álcali resultante de la mezcla de agua e hidróxido sódico, generándose, por un lado, jabón y, por el otro, glicerol natural (comercialmente conocido como glicerina) en un porcentaje de entre un 5 y un 7%, que contribuye a proteger e hidratar la piel.

Los aceites y grasas utilizados en esta etapa fundamental para la obtención del jabón natural son todos de origen vegetal, puros, vírgenes o de primera prensada y de altísima calidad, y han sido obtenidos de forma ecológica.

El agua, por su parte, es ultrapura, es decir, que se ha sometido a un procedimiento para eliminar absolutamente todos los minerales que no sean el oxígeno y el hidrógeno que forman parte de la molécula de

H 2 O , de forma que su pureza es superior a la del agua destilada.

Finalmente, el hidróxido sódico, el único ingrediente "no natural" de los jabones -obtenido de la electrólisis de una solución acuosa de cloruro sódico (sal común) o salmuera-, es un elemento imprescindible para la consecución de la tradicional saponificación. Por supuesto, este último ingrediente se transforma totalmente y desaparece por completo del jabón, una desaparición que queda garantizada a través de la utilización de un exceso de aceites y grasas en relación a los necesarios para conseguir su completa saponificación y de un tiempo amplio de curado de los jabones.

CONCEPTO BÁSICO

LA  SAPONIFICACIÓN ES

ESENCIAL PARA EL JABÓN

PRIMERA CLAVE DEL JABÓN NATURAL

el valioso sobreengrasado

El exceso de aceites y grasas en los jabones es lo que se denomina sobreengrasado. En los jabones Capricho de Luna, éste varía en un porcentaje que oscila entre el 8 y el 11%, según el tipo de jabón, para adaptarse a todos los tipos de piel. 

Los aceites y las grasas utilizados con esta finalidad son seleccionados por sus valiosas propiedades, de forma que al quedar naturales y libres actúan como hidratantes y acondicionadores de la piel. Las fórmulas quedan, por tanto, enriquecidas con  éstos y otros productos naturales de la más alta calidad alimentaria y cosmética, que también han estado obtenidos por los métodos de la agricultura biológica y que se encuentran avalados por las certificaciones correspondientes, dando como resultado una interesante oferta de jabones.

colorantEs Y aromAs totalmentE naturalEs

El color y la fragancia de los jabones Capricho de Luna es fruto de la utilización de materias primas totalmente naturales, de forma que no presentan ningún tipo de colorante químico ni de perfume o fragancia sintética, por más poco comedogénica que sea.

 

Para conseguir determinados colores se utilizan especias, raíces, flores y arcillas. Es por este motivo que no presentan colores llamativos ni un aspecto artificial.  Por  su parte, el olor depende de las sustancias naturales que los integran y de los aceites esenciales utilizados. Por esta razón, su paleta de colores naturales y sus sutiles fragancias se tienen que interpretar como una garantía de calidad.

 

Los jabones no presentan tampoco conservantes ni otros aditivos químicos que modifiquen sus características y/o durabilidad. Es por este motivo que la intensidad de la fragancia de aquellos que contienen aceites esenciales puede variar con el tiempo, manteniéndose, sin embargo, sus propiedades específicas para la piel. Durante su elaboración se utiliza únicamente vitamina E, de origen absolutamente vegetal, que, además de aportar propiedades beneficiosas para la piel, actúa como antioxidante natural de los aceites y las grasas  libres que se utilizan en el sobreengrasado, permitiendo una mejor conservación del producto. Es por este motivo que se recomienda utilizar los jabones durante los  2 años siguientes a la fecha de elaboración, teniendo en cuenta que este periodo puede variar según los ingredientes implicados y, por tanto, según el tipo de jabón. Para alargar al máximo el tiempo de conservación, lo mejor es mantenerlos en un lugar seco, fresco y oscuro o, por lo menos, evitar la incidencia directa de los rayos solares.

Por todos estos motivos, los jabones son 100% biodegradables y totalmente respetuosos con el mediambiente.

SOBRE
LA CUESTIÓN DEL pH

una experiEncia única

 La técnica artesana intenta reproducir por medios manuales  les características de los elementos que elabora. Sin embargo, no se puede evitar que éstos siempre muestren pequeñas variaciones que hacen que no sean perfectamente iguales. De la misma manera, los jabones artesanos no son idénticos entre sí, y cada uno aporta unas características únicas.

Así, si bien las formulas se intentan reproducir a la perfección, los acabados presentan algunas diferencias. El corte de los jabones, por ejemplo,  puede ser ligeramente desigual de unes piezas a otras, de forma que el peso de 130 g al envasado puede presentar una variación de más o menos un 5%. Igualmente, este peso continua evolucionando después del momento del envasado, porque el jabón puede considerarse un producto "vivo" y puede continuar secándose un poco más. En este caso, las "imperfecciones" o las irregularidades son la mejor garantía del producto hecho a mano.

 

Por tanto, al no haber un jabón igual a otro, lo que prima es la autenticidad.  El resultado es algo exclusivo que ha comportado una mayor dedicación de esfuerzo y de tiempo con su correspondiente carga emocional. La promesa d'una experiencia única.

SOBRE
LA IMPORTANCIA DE CONOCER LOS INGREDIENTES
SEGUNDA CLAVE DEL JABÓN NATURAL